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Los halcones del Ejército del Aire se jubilan: empieza el adiós a los F-18

El Ejército del Aire español comenzará a jubilar este mismo año a sus veteranos cazas de combate F-18 en servicio en el Ala 46 de la base aérea de Gando (Gran Canaria), guardianes del espacio aéreo del archipiélago canario desde hace más de dos décadas y primera línea de defensa ante los cercanos F-16 modernizados de Marruecos. Conocidos con el sobrenombre de “halcones”, estos aviones tienen una doble misión. Por un lado, representan el principal elemento disuasorio ante posibles incursiones, y, por otro, son la fuerza de respuesta inmediata en el caso de un ataque a la soberanía española. Para ello, permanecen en alerta constante las 24 horas del día, los 365 días del año.

El inicio de su retirada supone un desafío, por no decir un problema, para el Ejército del Aire, puesto que todavía no hay un sustituto para estos cazas. La intención del Ministerio de Defensa es comprar un lote de 20 Eurofighter, un caza del que la Fuerza Aérea ya opera 70 unidades en las bases de Albacete y Morón de la Frontera (Sevilla). Sin embargo, el contrato no está todavía firmado y los nuevos aviones, de acuerdo con el calendario previsto, no llegarían hasta 2025. Hasta entonces, no queda otra que buscar una solución transitoria, que pasa básicamente por enviar de forma temporal desde la península cazas F-18 destinados en las bases de Zaragoza o Torrejón de Ardoz (Madrid).

Los F-18 en servicio en Canarias fueron adquiridos de segunda mano a finales de los años 90 a la Marina estadounidense dentro del conocido como programa CX. En total, España adquirió 24 cazas de los que todavía están en servicio 20. Tras un breve paso por la base de Morón, estos aviones comenzaron las operaciones entre 2001 y 2003 en el Ala 46. Pertenecen a la versión F/A-18 -la primera del caza construido por la empresa estadounidense Boeing- y no han recibido actualizaciones en profundidad al contrario que la variante EF-18M, en servicio en las bases peninsulares.

Pero, además de los años en servicio, hay un factor que ha acelerado la baja de estos cazas: las duras condiciones en las que operan. La base de Gando se encuentra a pocos metros del mar, en el este de la isla de Gran Canaria. “Arena, Mar y Viento”, el lema del Ala 46, deja claro a lo que tienen que “hacer frente” a diario estos aviones. La combinación de altas temperaturas, humedad, salinidad y calima -el viento cargado de polvo del Sáhara- han hecho mella durante veinte años, provocando la corrosión y erosión de los complejos sistemas electrónicos que incorpora el caza y hasta el propio fuselaje. Esto ha obligado al Ejército del Aire a dedicar importantes sumas a mantener estos F-18 en un contexto marcado por la escasez de fondos para el sostenimiento de aeronaves.

Un plan de choque de mantenimiento, puesto en marcha hace dos años, para paliar los efectos de las inclemencias meteorológicas permitirá mantener los cazas menos afectados en servicio hasta 2024. Sin embargo, las primeras unidades, las más castigadas, dejarán de volar a finales de este mismo año. “Esta flota ha sufrido una reducción de operatividad debido a la detección de alta corrosión en su estructura”, explicaba recientemente en una entrevista a Infodefensa.com el jefe de la División de Planes del Ejército del Aire, el general Antonio Javier Guerrero.

Programa “Halcón”
Ante este panorama, la compra de un relevo no puede esperar mucho más. El Ejército del Aire lleva años advirtiendo sobre la necesidad de adquirir nuevos cazas para sustituir a los “halcones” canarios. El Ministerio de Defensa ha ido posponiendo la operación ante la falta de financiación, sin embargo, en los últimos meses el programa se ha reactivado. El departamento que dirige Margarita Robles trabaja con Airbus en la adquisición de un lote de 20 nuevos Eurofighter y el equipo de apoyo en tierra asociado, en el marco del proyecto bautizado como “Halcón”.

La Fuerza Aérea y el Estado Mayor de la Defensa han redactado los correspondientes informes donde se argumenta la necesidad de un sustituto para los F-18 canarios. Incluso se habla de fechas para su entrada en servicio. Los primeros Eurofighter podrían comenzar a operar en la base de Gando en torno a 2025. No obstante, falta aún lo más importante, el presupuesto. El coste del programa rondará los 2.000 millones de euros de acuerdo con las primeras estimaciones. Airbus, por su parte, ha ofrecido a España unirse a Alemania, que acaba de encargar otros 38 nuevos Eurofighter, para abaratar los costes de producción.

El propio jefe del Ejército del Aire, el general Javier Salto, confirmó recientemente en una conferencia que el programa “Halcón” es una prioridad tanto para la Secretaría de Estado de Defensa, responsable de las compras, como para el Estado Mayor, encargado de establecer las necesidades. Según el calendario previsto, los nuevos Eurofighter llegarían después de la jubilación de los 20 F-18 canarios, por lo tanto, la única opción para garantizar la defensa aérea de Canarias es mover cazas de la Península.

El general Salto reconoció que “tenemos un problema con el control del espacio aéreo de Canarias en el futuro cercano con la baja de los F-18, pero vamos a buscar una solución”. El plan es que destacamentos de F-18 de Zaragoza y Torrejón de Ardoz asuman durante la transición al Eurofighter las misiones de los “halcones”, que serán retirados poco a poco durante los tres próximos años. El JEMA además se mostró confiado en que los Eurofighter puedan llegar “pronto”. Este despliegue temporal garantizaría la presencia de una fuerza aérea con una capacidad de disuasión real en Canarias. No hay que olvidar que, aunque no deja de ser una amenaza remota, a pocos kilómetros del archipiélago está la Fuerza Aérea marroquí con sus F-16 modernizados.

Estado de los F-18 de Zaragoza y Torrejón
A medio plazo, el Ejército del Aire también deberá afrontar el reemplazo de los F-18 de la Península, columbra vertebral de la defensa aérea de España durante varias décadas. La flota, compuesta en la actualidad por unos 60 aviones, repartidos entre Zaragoza y Torrejón, ha pasado varias modernizaciones desde su entrada en servicio en los años 80.

En este caso, el general Guerrero explicó que, tras una reciente revisión para ampliar a 7.000 las horas de vuelo posibles con cada aparato, la previsión es comenzar a retirar esta versión en 2025. Los estudios para definir un sustituto, añadió, ya están en marcha. En este programa, el Ejército del Aire abre la puerta a adquirir más de un modelo de avión. “No es necesario que la solución se restrinja a un único tipo de plataforma y podría contemplar una combinación de sistemas de armas”, especificó Guerrero, sin mencionar ningún modelo en concreto. El principal candidato para este futuro programa es de nuevo el Eurofighter, aunque, a la vista de estas declaraciones, está claro que hay otras opciones sobre la mesa. Para conocer la decisión final habrá que esperar todavía un tiempo.

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